Los museos de la artesanía

Uno de los tantos aspectos fascinantes del Véneto es su variada historia y tradición. Una variedad vinculada a la riqueza del territorio y en especial modo a la gran inventiva artesiana que los vénetos han sabido demostrar siempre. A fin de preservar y testimoniar esta capacidad, con el tiempo nació una red de museos que valoriza la historia y la calidad de los productos de excelencia de la artesanía de nuestra región.

En la isla de Burano –conocida por las casas de colores vivaces- se encuentra el Museo del encaje que reúne numerosos ejemplos de este particular tipo de encaje que datan del siglo XVI. Siempre permaneciendo en la laguna veneciana, no puede faltar el Museo del vidrio de la isla de Murano. En la comuna de Stra el Museo Rossini del calzado reúne más de 1700 modelos de calzado femenino de lujo, símbolo de alta calidad de la Riviera Brenta en el mundo de los zapatos.

Otro ejemplo de la gran habilidad de los artesanos vénetos en el mundo del calzado es el Museo de la bota y el calzado deportivo de Montebelluna con más de 2000 piezas expuestas. Famoso por la producción de cerámicas artísticas, la comuna de Nove en Vicenza celebra esta larga tradición con el Museo de la cerámica que conserva una interesante colección de ejemplares que datan hasta el siglo XVIII.

Finalmente, entre los Dolomitas, en Pieve di Cadore, el Museo del anteojo narra la historia y la evolución de este objeto y la relación con los hábiles artesanos de esta zona.

Los museos de la artesanía